Rassegna storica del Risorgimento

Repubblica Romana. Spagna
anno <1999>   pagina <322>
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322 Fernando Garda Sansj-]osé Rame XJrquijo Goitia
y parece decidida a defendet las nuevas instituciones con tra las exageracio-nes de los revolucionarios .
Pero no tardò mucho en comenzar a mostrar reticencias sobre la evolución de los acontecimientos, indicando que el Papa se siente coaccio-nado, que carece de libertad, pero que, no obstante debia advertir que està falta de libertad se referia sólo a los negocios civiles, conservandola com­pleta S.S. con respecto a los negocios espirituales. Me consta por otra parte que el Papa se ha expresado en este sentido con varias personas.6) En tal sentido, senala expresamente la cuestión de la guerra. Pero en el mìsmo despacho plantea dos temas que seran fundamentales para la posterior politica espanola.
En primer lugar, en cuanto a la actitud que debia seguirse sobre la de-cisión vaticana de nombrar un ministerio de Asuntos Exteriores laico, es su opinion que resulta imposible establecer la separación de competencias, y contradice ademàs los principios del Motti propio sobre el arreglo del Con-sejo Ministros de 29 de diciembre de 1847. A la espera de ulteriores in-strucciones, decide evitar todo lo posible el mantenimiento de relaciones con él y responder con un simple acuse de recibo cuando llegase a sus manos la anunciada circular del ministerio de Exteriores a los diplomàticos acreditados en Roma. Con elio, pretendia el diplomàtico espanol evitar la aceptación de la nueva situación y seguir traendo directamente con el Secretano de Estado corno él mismo le habia hecho saber al Papa.
En segundo lugar, trata ya de la hipótesis de que el Papa se viera en la necesidad de abandonar Roma si se radicalizasen los acontecimientos, tal y comò bahia sucedido en 1815. En previsión de tal eventualidad solicitaba se le enviasen las oportunas instrucciónes:
También me atreveria a suplicar a V.E. se sirviese darme sus instrucciónes acerca de un acontecimiento, que no creo probable, pero para el eual, en medio de la agitación que reina en este pais, desearia estar prevenido. Los revolucionarios demuestran cada dia mas audacia;todas sus tendencias son hacia el establecimiento de la rcpùblica, y a este fin dirigen todos sus esfuerzos para conseguir aqui la separación de las dos Potestades. Sus exigencias pudleran ser tales que el Santo Padre negandose completamente se viese en la necesidad, para salvar su autorìdad, de salir de Roma .
Q AMA E, JLcg. 2658. Despacho del Encargado de Negocios (16 marzo 1848 n. 65) al Ministro de Estado.
Ivi. Despacho del Encargado de Negocios (18 mayo 1648, n. 102) al Ministro de Estado.