Rassegna storica del Risorgimento

Italia. Brescia. Repubblica di Venezia. Secoli XVIII-XIX
anno <1999>   pagina <326>
immagine non disponibile

326 Fernando Garda San-José Ramon Urquijo Goìtia
de S.S. los Ejércitos, las naves y todo el poder de la Reina de Espana, y por mi parte ofrecerle que no llegaràn a su sagrada persona sin pasar por encima de mi cadàver. Pero poco realistas deblan ser tales ofrecimientos cuando, sin entrar a analizar la voluntad del Gobierno de Madrid, Espana no tenia fuerzas militares disponibles en las cercanias.
Tras la formación de un nuevo Gobierno, los Embajadores de Francia, Rusia y Portugal se reunieron en casa del Espanol, en donde se acordó lknitarnos a un mero acuse de recibo, expresando que dàbamos parte a nuestros respecnVos Gobiernos .10)
Ei exilìo papal
Como consecuencia de estos hechos se produjo en Roma una radicali-zacLón de la situación politica, que el representante espanol pinta de forma despectiva: huida de los cardenales, algunos de los cuales estàn amenazados; paralización de la vida pùblica porque no se reùnen las Congregaciones; amenazas a los funcionarios, etc En su opinion, el poder se hallaba en el Circulo Popular, institución similar a las Juntas Revolucionarias que marca-ron la evolución de la revolución liberal en Espana.
El mismo dia en que escribia està carta, Pio IX abandonaba Roma camino del Reino de Nàpoles, operación en la que colaboraron de forma muy adiva los miembros de la Embajada espanola: Martinez de la Rosa quedó corno depositario del dinero y las joyas del Papa, mientras que el primer secretano de la Embajada, Gonzàlez Arnao, acompanó en su viaje al Pontifice y al cardenal AntonellL Al no existir ningun barco espanol en las cercanias Pio IX fijó su residencia en Gaeta, hecho que fue decisivo en la evolución de los acontecimientos en la Penfnsula italiana. Su salida de la misma hubiera podido acentuar el sesgo democràtico y xenofobo.
Desde su nueva residencia dirigió una proclama en la que recogia las causas que le babian empujado a abandonar el Vaticano: las violencias usadas contra Nos en los ùltimos dias y la necesidad de conservar la piena libertad en el ejercicio de la libertad suprema de la Santa Sede. Por supucsto, declaraba nulos todos los actos realizados durante los ùltimos tiempos, en los que no habia gozado de piena libertad. Las razones aduci-das por el Pontifice seràn ampliamente repetidas en los documentos ema-nados por las Potencias que intervinieron en su restauración.
'<> JvL Despacho del Embajador de Espana (18 noviembre 1848) al Ministro de Bstado.